Imagina que existe un número secreto que determina si puedes comprar una casa, conseguir un carro nuevo o incluso contratar un plan de celular a meses sin intereses. Ese número existe, se llama score crediticio, y la mayoría de personas no tienen idea de cómo funciona ni de lo importante que es para su vida financiera.
El score crediticio es básicamente tu reputación financiera convertida en números. Es la calificación que los bancos, tiendas departamentales y cualquier institución que te preste dinero usa para decidir si eres confiable o no. Un buen score te abre puertas, te da mejores tasas de interés y te facilita la vida. Un mal score te cierra oportunidades y te hace pagar más por todo.
Lo más frustrante es que muchas personas tienen un mal score sin siquiera saberlo, y siguen haciendo cosas que lo empeoran día con día. Pero aquí está la buena noticia: entender cómo funciona y tomar acciones concretas puede cambiar completamente tu situación financiera en menos tiempo del que imaginas.
¿Qué es realmente el score crediticio y cómo se calcula?
El score crediticio es un número entre 400 y 850 puntos que calcula el Buró de Crédito en México. Este número resume tu historial crediticio completo: cómo has manejado tus tarjetas de crédito, si pagas tus préstamos a tiempo, cuántas deudas tienes y qué tan responsable has sido con el dinero prestado.
Los rangos funcionan así:
- 400 a 549 puntos: pésimo, casi imposible obtener créditos
- 550 a 649 puntos: malo, solo créditos con tasas altísimas
- 650 a 699 puntos: regular, algunos créditos pero con condiciones mediocres
- 700 a 749 puntos: bueno, acceso a la mayoría de créditos con tasas decentes
- 750 a 850 puntos: excelente, las mejores tasas y condiciones del mercado
Para calcular tu score, el Buró de Crédito considera varios factores con diferentes pesos. Tu historial de pagos representa el 35% de tu calificación, y es el factor más importante. Un solo pago atrasado puede bajarte 50 o 100 puntos, especialmente si nunca habías tenido retrasos antes. Los pagos puntuales durante años te suben el score lentamente, pero los errores te lo bajan rápido.
- La cantidad de deuda que tienes actualmente representa el 30%: Aquí lo que importa es cuánto de tu crédito disponible estás usando. Si tienes una tarjeta con límite de 20,000 pesos y siempre cargas 18,000, eso es malo aunque pagues a tiempo. Lo ideal es usar menos del 30% de tu crédito disponible, y si puedes mantenerlo bajo el 10%, mucho mejor.
- La antigüedad de tu historial crediticio vale el 15%: Entre más tiempo lleves usando crédito de forma responsable, mejor. Por eso nunca deberías cancelar tu tarjeta de crédito más antigua, aunque ya no la uses mucho. Esa antigüedad te beneficia. Una persona con 10 años de historial tendrá mejor score que alguien con solo 1 año, aunque ambos paguen perfecto.
- Los tipos de crédito que manejas representan el 10%: Tener una mezcla saludable de créditos (tarjeta de crédito, crédito automotriz, hipoteca) es mejor que solo tener tarjetas. Esto demuestra que puedes manejar diferentes tipos de responsabilidades financieras.
- Las consultas recientes a tu crédito valen el 10% restante: Cada vez que solicitas un crédito nuevo, el banco consulta tu Buró y eso queda registrado. Muchas consultas en poco tiempo hacen que parezcas desesperado por dinero, lo cual baja tu score. La excepción es cuando estás comparando tasas para un crédito específico (como hipoteca o auto), donde varias consultas en 30 días cuentan como una sola.
- Cómo consultar tu score gratis: En México tienes derecho a consultar tu reporte de Buró de Crédito gratis una vez cada 12 meses en www.burodecredito.com.mx. También existe Círculo de Crédito, otra sociedad de información crediticia que deberías consultar. Algunas apps bancarias como Nu, Klar o BBVA te muestran tu score sin costo dentro de la aplicación.
¿Por qué tu score puede cambiar tu vida?
Un score crediticio alto no es solo un número bonito, es dinero real en tu bolsillo y oportunidades que otros simplemente no tienen. La diferencia entre un score de 650 y uno de 750 puede significar ahorrar cientos de miles de pesos a lo largo de tu vida.
En créditos hipotecarios la diferencia es brutal. Si vas a pedir un crédito de 1,500,000 pesos a 20 años, con un score bajo podrías conseguir una tasa del 12% anual, lo que significa que pagarías aproximadamente 2,700,000 pesos en total (1,200,000 de intereses).
Con un score excelente podrías conseguir una tasa del 9%, pagando solo 2,100,000 pesos en total (600,000 de intereses). Esa diferencia de 600,000 pesos es literalmente el costo de un mal score.
Recuerda que construir un buen score toma tiempo, pero destruirlo puede pasar en un mes. La buena noticia es que nunca es tarde para empezar a hacer las cosas bien. Cada pago puntual, cada peso que abonas a tu deuda, cada decisión financiera inteligente te acerca a ese score excelente que te abrirá las puertas del crédito barato y las mejores oportunidades.