El sobreendeudamiento es una de las crisis financieras más silenciosas y devastadoras que enfrentan millones de mexicanos. Según la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera 2023, el 36.2% de la población mayor de 18 años tiene algún tipo de deuda, y de este grupo, el 17.1% considera que el monto adeudado es alto o excesivo. Esta situación no solo compromete el patrimonio familiar, sino que genera estrés, ansiedad y limita las oportunidades de desarrollo futuro. La buena noticia es que el sobreendeudamiento es prevenible y, con las estrategias adecuadas, también es superable.
Tabla de contenidos
- Qué es el sobreendeudamiento y por qué es peligroso
- Señales de alerta que no puedes ignorar
- La regla del 30 por ciento: tu límite de endeudamiento saludable
- Causas comunes del sobreendeudamiento en México
- Estrategias efectivas de prevención
- Cómo salir del sobreendeudamiento si ya estás en él
- El impacto del sobreendeudamiento en tu vida
- Construye un futuro financiero sólido
Qué es el sobreendeudamiento y por qué es peligroso
El sobreendeudamiento ocurre cuando tus obligaciones de pago superan tu capacidad real de ingreso. No se trata simplemente de tener varias deudas, sino de llegar al punto en que no puedes cumplir con tus compromisos financieros sin sacrificar necesidades básicas o recurrir a más deuda para pagar la existente.
Esta situación va más allá de un problema contable. El sobreendeudamiento genera un ciclo vicioso difícil de romper: los pagos atrasados generan intereses moratorios, que aumentan el saldo adeudado, lo que hace aún más difícil ponerse al corriente. Mientras tanto, tu historial crediticio se deteriora, limitando tus opciones futuras de financiamiento en condiciones favorables.
Según datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, el sobreendeudamiento ha mostrado un incremento sostenido desde 2008, agravándose durante la pandemia. Las causas van desde la falta de educación financiera hasta factores externos como pérdida de empleo o reducción de ingresos, pero todas comparten un denominador común: el desconocimiento del nivel máximo de endeudamiento que cada persona puede sostener.
La diferencia entre una deuda manejable y el sobreendeudamiento está en conocer y respetar tu capacidad de pago real. Las matemáticas no mienten: si destinas más del 30 porciento de tus ingresos a pagar deudas, estás en zona de riesgo.
Señales de alerta que no puedes ignorar
Identificar el sobreendeudamiento tempranamente es crucial para evitar consecuencias graves. Estas son las señales que indican que estás entrando en territorio peligroso:
Usas un crédito para pagar otro: Si necesitas solicitar un nuevo préstamo o usar una tarjeta de crédito para cubrir el pago de otra deuda, has cruzado una línea crítica. Este comportamiento indica que tus deudas exceden tu capacidad de pago y solo estás trasladando el problema.
Tus ingresos apenas cubren gastos básicos: Cuando después de pagar alimento, vivienda, transporte y servicios básicos no te queda prácticamente nada, o peor aún, no alcanza para todo, estás en sobreendeudamiento. Vivir al día sin margen para imprevistos es insostenible.
Falta de liquidez constante: Si constantemente necesitas pedir dinero prestado a familiares o amigos para cubrir gastos cotidianos, o si al llegar la fecha de pago de tus créditos no tienes el dinero disponible, es una señal clara de que tus compromisos superan tu capacidad.
No puedes ahorrar: La imposibilidad de destinar aunque sea un pequeño porcentaje de tus ingresos al ahorro indica que la mayoría de tu dinero se va en pagar deudas. Sin capacidad de ahorro, cualquier emergencia te hundirá más en el endeudamiento.
Solo alcanzas a pagar mínimos: Si mes tras mes solo puedes cubrir el pago mínimo de tus tarjetas de crédito, o te cuesta trabajo alcanzar incluso esa cantidad, significa que estás en un ciclo donde los intereses crecen más rápido de lo que reduces el capital.
Tu score crediticio ha bajado: El Buró de Crédito monitorea tus pagos. Si notas que tu calificación ha disminuido, probablemente se debe a pagos tardíos, incumplimientos o un nivel de utilización de crédito demasiado alto, todos indicadores de sobreendeudamiento.
Recibes cartas o llamadas de cobranza: Los recordatorios constantes de acreedores por pagos vencidos son una señal obvia, pero muchas personas las ignoran hasta que el problema se agrava.
Estrés financiero constante: Los problemas de dinero te quitan el sueño, afectan tus relaciones personales y tu rendimiento laboral. El sobreendeudamiento tiene un impacto psicológico y emocional significativo que no debe ignorarse.
La regla del 30 por ciento: tu límite de endeudamiento saludable
La CONDUSEF y expertos financieros coinciden en que tus deudas mensuales no deben superar el 30 por ciento de tus ingresos netos. Esta regla, también expresada como la fórmula 70-30, establece que debes destinar el 70 por ciento de tus ingresos a necesidades y gastos básicos, y no más del 30 por ciento al pago de deudas.
Algunos expertos elevan este límite al 35 por ciento, pero mantenerse en el 30 por ciento te da un margen de seguridad más amplio para imprevistos y ahorro. Si excedes este porcentaje, entras en zona de riesgo de sobreendeudamiento.
Cómo calcular tu capacidad de endeudamiento:
- Suma todos tus ingresos mensuales netos (después de impuestos)
- Multiplica ese total por 0.30
- El resultado es el máximo que deberías destinar mensualmente al pago de todas tus deudas combinadas
Por ejemplo, si tus ingresos mensuales netos son de 15,000 pesos:
- 15,000 x 0.30 = 4,500 pesos
Esto significa que el total de tus pagos mensuales de créditos hipotecarios, personales, automotrices, tarjetas de crédito y cualquier otra deuda no debería superar los 4,500 pesos. Si actualmente pagas 6,000 pesos mensuales en deudas, estás sobreendeudado en 1,500 pesos al mes.
Esta fórmula te permite evaluar si puedes asumir un nuevo crédito. Si ya estás en el límite del 30 por ciento, cualquier deuda adicional te llevará al sobreendeudamiento.
Causas comunes del sobreendeudamiento en México
Entender por qué ocurre el sobreendeudamiento es el primer paso para prevenirlo:
Falta de educación financiera: Según la ENSAFI 2023, solo el 53.2 por ciento de la población lleva algún tipo de registro de ingresos y gastos, y de estos, solo el 32.8 por ciento lo cumple consistentemente. El 14.4 por ciento admite que prefiere comprar antes que ahorrar. Esta falta de conocimiento lleva a decisiones financieras impulsivas.
Solicitar créditos sin ingresos garantizados: Pedir préstamos basándose en ingresos esperados o proyectados, no en ingresos reales y estables, es una receta para el sobreendeudamiento. Las circunstancias pueden cambiar, pero las deudas permanecen.
Gastar a crédito más de lo que se puede amortizar: El acceso facilitado al crédito digital ha democratizado el financiamiento, pero también ha aumentado el riesgo de hiperconsumo. Las compras impulsivas con tarjetas de crédito o créditos express acumulan deudas más rápido de lo que muchos pueden pagar.
Pérdida de empleo o reducción de ingresos: Factores externos como despidos, cierres de negocios o disminución de ingresos pueden convertir deudas manejables en sobreendeudamiento. Sin un fondo de emergencia, cualquier variación negativa en el flujo de ingresos pone en riesgo la capacidad de pago.
Avalar deudas de terceros: Firmar como aval o codeudor es asumir la responsabilidad del pago si la otra persona no cumple. Muchas personas terminan sobreendeudadas por deudas que originalmente no eran suyas.
Dependencia del crédito para gastos básicos: Cuando el crédito se convierte en la única forma de pagar transporte, comida o servicios, se inicia un ciclo de dependencia peligroso. Esto indica que los ingresos son insuficientes para el nivel de vida actual.
El Buen Fin y temporadas de consumo: Diciembre representa el mes con mayor presión sobre las finanzas personales. Entre aguinaldos, bonos, cenas y regalos, el gasto se acelera. Según datos de la firma Bravo, la mitad de los hogares no cuenta con ahorro y 6 de cada 10 personas no siguen un presupuesto durante esta temporada, detonando ciclos de sobreendeudamiento que se extienden por meses.
Estrategias efectivas de prevención
Elabora y respeta tu presupuesto
El presupuesto es la herramienta fundamental de prevención. Un presupuesto bien estructurado te muestra con claridad hacia dónde va tu dinero y te permite tomar decisiones informadas.
Pasos para crear tu presupuesto:
- Registra todos tus ingresos mensuales (salario, comisiones, ingresos adicionales)
- Lista todos tus gastos fijos obligatorios (renta, servicios, transporte, alimentación básica)
- Anota tus gastos variables (entretenimiento, comidas fuera, compras no esenciales)
- Suma todos tus pagos de deuda actuales
- Resta gastos e ingresos para ver tu flujo neto
Si el resultado es negativo o muy cercano a cero, necesitas hacer ajustes inmediatos. Identifica gastos no esenciales que puedas reducir o eliminar. Busca formas de aumentar ingresos si tus gastos básicos consumen la mayoría de tu salario.
La ENSAFI 2023 reveló que solo el 32.8 por ciento de quienes registran sus gastos realmente cumple con su presupuesto. La disciplina es tan importante como la planificación.
Calcula tu capacidad de endeudamiento real
Antes de solicitar cualquier crédito, haz este ejercicio matemático:
- Calcula tus ingresos disponibles: Ingresos totales – Gastos fijos obligatorios = Ingreso disponible
- Multiplica por 0.30 o 0.35 (según tu nivel de tolerancia al riesgo)
- Resta los pagos de deuda que ya tienes
- El resultado es cuánto puedes comprometer en nueva deuda
Por ejemplo:
- Ingresos mensuales: 20,000 pesos
- Gastos fijos: 12,000 pesos
- Ingreso disponible: 8,000 pesos
- Capacidad de endeudamiento (30 por ciento de ingreso total): 6,000 pesos
- Deudas actuales: 3,500 pesos
- Capacidad para nueva deuda: 2,500 pesos
Esta fórmula te protege de comprometerte más allá de tu capacidad real. Si el cálculo muestra que ya no tienes margen, debes enfocarte en reducir deuda existente antes de asumir nuevas obligaciones.
Evita el hiperconsumo y las compras impulsivas
El hiperconsumo ocurre cuando compramos de manera impulsiva, repetitiva y sin evaluar si realmente necesitamos esos productos o servicios. No se trata de cubrir necesidades básicas, sino de perseguir la novedad: el smartphone más reciente, los tenis de moda, ropa en promociones o experiencias de tendencia.
Estrategias para controlar el hiperconsumo:
La regla de las 24 horas: Antes de cualquier compra no esencial mayor a 1,000 pesos, espera 24 horas. Si después de ese tiempo sigues considerando que es necesaria, evalúa si cabe en tu presupuesto.
Lista de necesidades versus deseos: Clasifica tus compras potenciales en dos categorías. Las necesidades son prioritarias, los deseos pueden esperar a que tengas el dinero disponible sin recurrir a crédito.
Desactiva las notificaciones de ofertas: Las aplicaciones y correos de promociones están diseñados para generar compras impulsivas. Reduce tu exposición a estos estímulos.
Método del sobre o partidas: Asigna cantidades específicas de dinero a categorías de gasto y no excedas esos límites. Una vez que se agota el “sobre” de entretenimiento, no gastes más hasta el próximo mes.
Evita los falsos meses sin intereses: La PROFECO advierte sobre promociones donde el precio se incrementa para cubrir el costo del financiamiento. Revisa el historial de precios antes de comprar.
Cómo salir del sobreendeudamiento si ya estás en él
Si ya identificaste que estás sobreendeudado, actuar rápido es esencial:
Elabora un diagnóstico completo: Haz una lista detallada de todas tus deudas, incluyendo monto total, tasa de interés, pago mínimo mensual y acreedor. Ordénalas de mayor a menor tasa de interés.
Prioriza el pago de deudas caras: Destina cualquier dinero extra al pago de la deuda con la tasa más alta. Una vez liquidada, usa ese monto para atacar la siguiente deuda más cara. Este método, conocido como “avalancha de deuda”, minimiza el pago total de intereses.
Negocia con tus acreedores: Casi la mitad de las personas endeudadas en México optan por hablar directamente con sus acreedores para negociar. Muchas instituciones ofrecen planes de pago reestructurados, quitas parciales o reducción de tasas si demuestras disposición de pago.
Considera la consolidación de deudas: Si tienes múltiples deudas con tasas diferentes, consolidarlas en un solo crédito con tasa más baja puede simplificar tus pagos y reducir el costo total. Opciones como Soy Claire permiten agrupar varias deudas en un solo pago mensual más manejable.
Según especialistas, cuando la deuda representa menos del 30 por ciento del ingreso, los créditos de consolidación pueden ser efectivos. Sin embargo, si en tu hogar solo puedes cubrir pagos mínimos, este mecanismo puede convertirse en una trampa de intereses que se extiende por décadas. La consolidación debe venir acompañada de cambios en los hábitos de gasto.
Busca ingresos adicionales: Vender artículos que ya no uses, trabajos freelance o actividades complementarias pueden generar recursos extra para reducir deuda más rápidamente sin afectar tu presupuesto básico.
Evita solicitar nuevos créditos: Mientras estés en proceso de recuperación, no asumas nuevas deudas. Enfócate en reducir las existentes.
Busca asesoría profesional: Si la situación es compleja, organizaciones como la Organización Nacional de la Defensa del Deudor o la propia CONDUSEF ofrecen orientación gratuita.
El impacto del sobreendeudamiento en tu vida
Las consecuencias del sobreendeudamiento van más allá de lo financiero:
Deterioro del historial crediticio: Los pagos tardíos o incumplimientos quedan registrados en el Buró de Crédito, limitando tu acceso futuro a créditos hipotecarios, automotrices o personales en condiciones favorables. Incluso puede afectar oportunidades laborales en sectores que revisan el historial crediticio.
Impacto en la salud mental: El estrés financiero constante genera ansiedad, insomnio, depresión y puede afectar relaciones personales. Muchas personas no comparten su situación con su pareja o familia por vergüenza, agravando el problema.
Reducción de oportunidades: Sin capacidad de ahorro ni acceso a crédito, se limitan las posibilidades de educación, emprendimiento o inversión que podrían mejorar tu situación económica a largo plazo.
Ciclo intergeneracional: Las familias sobreendeudadas tienen menos recursos para invertir en la educación y desarrollo de sus hijos, perpetuando patrones de escasez financiera.
Construye un futuro financiero sólido
Prevenir el sobreendeudamiento no significa evitar toda deuda, sino usar el crédito de forma estratégica y responsable. Las deudas bien manejadas pueden ser herramientas poderosas para mejorar tu calidad de vida: adquirir una vivienda, financiar educación de calidad o capitalizar un negocio.
La clave está en tres principios fundamentales:
Conoce tu capacidad de pago real: No te bases en lo que las instituciones financieras están dispuestas a prestarte, sino en lo que realmente puedes pagar sin comprometer tu estabilidad. La regla del 30 por ciento es tu guía.
Planifica antes de endeudarte: Toda deuda debe tener un propósito claro y un plan de pago realista. No uses crédito para gastos cotidianos o caprichos pasajeros.
Mantén un fondo de emergencia: Antes de asumir deudas importantes, construye un colchón financiero equivalente a 3-6 meses de gastos básicos. Esto te protege de caer en sobreendeudamiento si tus ingresos disminuyen temporalmente.
La educación financiera es un proceso continuo. Aprovecha los recursos gratuitos que ofrecen instituciones como CONDUSEF, incluyendo su Diplomado en Educación Financiera diseñado específicamente para atender la problemática de decisiones financieras impulsivas que derivan en sobreendeudamiento.
Recuerda que más del 36 por ciento de los mexicanos tienen algún tipo de deuda, y de estos, casi el 20 por ciento están en sobreendeudamiento. No estás solo en esta situación, y hay recursos y estrategias disponibles para superarla.
Tu salud financiera es tan importante como tu salud física. Cuidarla requiere disciplina, conocimiento y decisiones conscientes. Con las herramientas correctas y el compromiso de seguir las reglas básicas de endeudamiento saludable, puedes construir un futuro financiero sólido, libre del estrés y las limitaciones que impone el sobreendeudamiento.
¿Necesitas orientación sobre tu situación financiera? CONDUSEF ofrece asesoría gratuita y herramientas educativas en https://www.condusef.gob.mx para ayudarte a tomar control de tus finanzas.